No hay palabras que resuman nada, ni hechos que me hagan pensar.
No hay Sol, ni Luna, ni siquiera días.
No existe el tiempo.
No existen fotos, ni imágenes, todo está borrado.
Cómo si nada hubiera pasado, cómo si sólo fueras fruto de mi imaginación.
Sólo mil historias gravadas en mis ojeras, pesadas cómo piedras, que me suplican un respiro. Que piden a gritos un poco de hamor, con h, que es más elegante.
Cuándo pienso en tí no existe nada. Sólo mis recuerdos, y esta horrible premonición de que no volverás ni tú ni lo nuestro.
Ésta claustrofóbica sensación de que yo no volveré.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario